Meridian Magazine
Revista literaria · ISSN 2026-0002
Retrato fotográfico de Cormac McCarthy
Escritores · Sur gótico

Cormac McCarthy

Providence, 1933 — Santa Fe, 2023

Del condado de Knoxville al desierto de Nuevo México: una trayectoria de sesenta años que convierte la violencia en argumento filosófico, el paisaje en agente ontológico y el western clásico en el espacio más fértil para una teología sin consuelo. El eje simbólico de Meridian.

12  novelas 2007  Pulitzer 1985  Blood Meridian 7  apariciones en Meridian
— Biografía

De Knoxville al Suroeste

Charles Joseph McCarthy Jr. nace el 20 de julio de 1933 en Providence, Rhode Island, pero la geografía decisiva de su primera vida es Knoxville, Tennessee, donde la familia se traslada cuando él tiene cuatro años. Su padre, abogado de la Tennessee Valley Authority, representa el Sur institucional, la versión prosperada del país rural; su madre, los modos de la clase media católica irlandesa. Entre esos dos polos crece un muchacho taciturno que abandona la Universidad de Tennessee dos veces, pasa por la Fuerza Aérea, vuelve a la universidad, vuelve a abandonarla, y empieza a escribir con la obstinación de quien sabe que no tiene otra cosa.

Adopta el nombre Cormac —nombre gaélico antiguo, rey legendario de Irlanda— cuando se lo sugieren en un club de Knoxville. Es un gesto casi profético: el autor que va a redefinir el Sur literario decide reescribirse con un nombre de otra lengua, de otro continente, de otro tiempo. Publica The Orchard Keeper en 1965, con editor ya legendario: Albert Erskine, el mismo que había trabajado con Faulkner, línea sucesoria que los críticos no tardan en señalar. Llegan Outer Dark (1968), Child of God (1973) y Suttree (1979), todas ancladas en Tennessee: el Sur apocalíptico, gótico, violento, habitado por necrófilos, predicadores itinerantes y derelictos del río.

«Si parece que es una criatura de Dios, debes agradecerlo. Y si no, también. Porque también es una criatura.» Cormac McCarthy · Blood Meridian

La migración al Oeste

En 1976 McCarthy se muda a El Paso, Texas. El cambio de paisaje es el cambio de poética. El Sur gótico —húmedo, arbolado, claustrofóbico— se sustituye por el desierto del Suroeste: horizonte abierto, luz absoluta, violencia fundacional. De esa migración nace Blood Meridian, or The Evening Redness in the West (1985), la novela que el canon situará como pivote de su obra y del western contemporáneo. Inspirada en la banda Glanton —cazadores de cabelleras reales entre 1849 y 1850—, la novela convierte un episodio histórico en una teodicea. El juez Holden, antagonista imposible, no es personaje sino figura demiúrgica. Harold Bloom la calificó como «la mayor novela estadounidense desde Huckleberry Finn». La crítica inicial la ignoró.

Durante diez años McCarthy es escritor de culto. Sobrevive con becas MacArthur, divorcios y una disciplina monástica de trabajo diario. La segunda vida pública llega en 1992 con All the Pretty Horses, primer volumen de La Trilogía de la Frontera, que gana el National Book Award y se vende en cientos de miles de ejemplares. Completan la trilogía The Crossing (1994) y Cities of the Plain (1998). Es el western elegíaco: adolescentes a caballo entre Texas y México, frontera como rito de paso, pérdida como estructura narrativa.

«Lo que existe en la creación existe sin mi consentimiento. No puedo hacer más que mirarlo.» Cormac McCarthy · The Crossing

El tarde McCarthy y el Santa Fe Institute

En 2005 publica No Country for Old Men, novela corta y austera que retoma la violencia del Oeste contemporáneo: el sheriff Bell, Anton Chigurh y una maleta llena de dinero entre Texas y México. Los hermanos Coen la llevan al cine en 2007 y ganan cuatro Oscar. Ese mismo año, McCarthy publica The Road, post-apocalipsis padre e hijo, la novela que le gana el Pulitzer y lo convierte, tarde pero definitivamente, en autor de masas. Oprah Winfrey lo entrevista. Él acepta a regañadientes, con la misma incomodidad con la que llevaba décadas rechazando entrevistas.

Desde los años noventa trabaja desde el Santa Fe Institute, un centro de investigación interdisciplinario en Nuevo México donde convive con físicos, matemáticos y biólogos evolutivos. Esa compañía deja huella en sus últimas dos novelas, publicadas casi juntas en 2022: The Passenger y Stella Maris, una especie de díptico sobre matemáticas, esquizofrenia e incesto, con personajes que conversan sobre mecánica cuántica como otros discuten teología. Son las novelas más extrañas de su corpus: menos western, más meditación metafísica.

Muere en Santa Fe el 13 de junio de 2023, a los ochenta y nueve años, de causas naturales. Deja detrás una obra que redibujó el mapa del Sur literario, inauguró el western metafísico como modo específico de escritura, y enseñó a una generación de autores —Denis Johnson, Marilynne Robinson, Sebastian Barry, Alessandro Baricco— que el paisaje americano podía volver a ser tablero para los grandes debates ontológicos.

Estilo y legado

La prosa de McCarthy desafía la ortografía convencional: sin comillas, con puntuación mínima, con sintaxis bíblica que acumula coordinaciones y descarta subordinadas. Esa decisión no es estilística sino filosófica: el mundo de McCarthy carece de jerarquía, las voces se funden con el paisaje, los personajes hablan como habla la tierra. Su influencia es incalculable: el western metafísico como género debe a McCarthy su formulación canónica; la novela literaria estadounidense del siglo XXI dialoga con él incluso cuando lo rechaza.

En Meridian, McCarthy es el eje simbólico del proyecto entero: el meridiano mismo del nombre apunta a Blood Meridian, y la pregunta por la violencia como argumento —no como espectáculo— atraviesa casi todos nuestros ensayos.